Temporizador Pomodoro
25 min de foco, 5 min de pausa: el método Pomodoro.
- Instantánea
- Gratis
- Privada (procesada localmente)
- Sin registro
Trabajar a sprints en vez de agotarse
Nuestra atención no está hecha para aguantar horas seguidas. El método Pomodoro lo admite y lo ritma: 25 minutos de foco total, 5 minutos de pausa real, y un respiro más largo cada 4 ciclos. Este temporizador encadena las fases por ti, con alarma y la cuenta atrás en la pestaña.
-
Elige una tarea
Solo una, para hacer durante el pomodoro — no tres.
-
Lanza el foco
25 minutos por defecto, ajustables en los ajustes.
-
Respeta la pausa
La herramienta cambia sola y cuenta tus pomodoros.
El ciclo Pomodoro clásico
| Fase | Duración | Cuándo |
|---|---|---|
| Foco | 25 min | Cada pomodoro |
| Pausa corta | 5 min | Tras cada foco |
| Pausa larga | 15–30 min | Cada 4 pomodoros |
Las duraciones son totalmente configurables: 50/10 para trabajo profundo, 15/3 para empezar suave. Lo importante no es la cifra exacta, sino la alternancia regular de esfuerzo y recuperación.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el método Pomodoro?
Inventado por Francesco Cirillo en los años 80, divide el trabajo en «pomodoros» de 25 minutos de concentración seguidos de 5 de pausa. Cada 4 pomodoros se toma una pausa larga de 15 a 30 minutos. El objetivo: sostener la atención y limitar el agotamiento.
¿Por qué 25 minutos exactamente?
Es bastante largo para entrar en una tarea y bastante corto para ser sostenible y que la pausa siga motivando. No es sagrado: la herramienta permite ajustar foco, pausas y frecuencia de pausa larga a tu ritmo (algunos prefieren 50/10).
¿Qué hacer durante la pausa?
Sobre todo no lo mismo que durante el foco. Levántate, bebe, mira a lo lejos, estírate — la idea es descansar la atención, no hacer scroll. La pausa larga sirve para desconectar de verdad antes del siguiente bloque.
¿Para qué sirve el contador de pomodoros?
Para medir un día real de trabajo concentrado, no horas de presencia. Estimar una tarea en «3 pomodoros» suele ser más preciso que en «1 h 30», y ver subir el contador motiva sorprendentemente.