Punto de equilibrio
Cuántas unidades vender para cubrir tus costes.
- Instantánea
- Gratis
- Privada (procesada localmente)
- Sin registro
La cifra que todo plan de negocio debe conocer
Antes de hablar de beneficio, una pregunta: ¿a partir de cuántas ventas dejas de perder dinero? Bastan tres entradas — costes fijos del periodo, coste variable y precio unitarios — para obtener el punto muerto en unidades, en facturación, y el margen de contribución que lo gobierna todo.
-
Suma tus costes fijos
Alquiler, salarios, seguros, software… todo lo que vence incluso sin ventas, en el periodo elegido (mes o año).
-
Cifra la unidad
Coste variable (materia, comisión, envío) y precio de venta sin impuestos.
-
Lee el umbral
Unidades a vender y facturación correspondiente: por debajo pierdes, por encima cada venta es beneficio.
Tres palancas para bajar el umbral
- Reducir los costes fijos: cada euro fijo de menos ahorra varias ventas necesarias.
- Subir el precio: efecto doble — más margen por venta y un umbral más bajo (si el volumen aguanta).
- Comprimir el coste variable: negociación con proveedores, embalaje, logística.
El umbral supone precio y costes constantes — en la realidad, descuentos y escalones de costes lo desplazan. Recalcúlalo en cada cambio de oferta y apunta a un margen de seguridad del 20 % por encima.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el punto de equilibrio?
Unidades a vender = costes fijos ÷ (precio de venta − coste variable unitario). El denominador es el margen de contribución: lo que cada venta aporta para «absorber» los costes fijos. Con 5 000 € fijos, un precio de 30 € y un coste variable de 12 €, hacen falta 5 000 ÷ 18 = 278 unidades.
¿Fijos o variables: cómo clasificar los costes?
Fijos: se pagan incluso con cero ventas — alquiler, salarios, seguros, suscripciones. Variables: siguen a cada unidad — materias primas, comisiones, envío, embalaje. En caso de duda: «si vendo una unidad más, ¿sube este coste?»
¿Y si mi precio es inferior al coste variable?
Entonces cada venta agranda la pérdida: ningún volumen te salvará. Hay que subir el precio, reducir el coste variable o abandonar el producto — la herramienta lo señala de inmediato.
¿Para qué sirve el ratio de contribución?
Indica la parte de cada euro de venta disponible para cubrir los fijos: un ratio del 60 % significa que el equilibrio en facturación vale costes fijos ÷ 0,60. Cuanto más alto, antes llegas a la rentabilidad.